domingo, 5 de diciembre de 2010

Fughetta

Volver

a la muda noche,


a su súbito muro de pinos –
cada uno con su música –

Susurra el viento


y quedarte mirando el cielo

consumiendo su vida


mientras el aire se llena de nieve

- de súbito, el viento
sube su canto al cielo
y hace sonar los troncos
del bosque entero
violines y órganos


De súbito, el cielo
es más oscuro, y el viento
desboca, llama, ensombrece y trepa
y el cielo es bosque y el bosque, mi vida
que se va consumiendo cual una vela
que va ardiendo compases de noche entera

Y el que en las manos rugosas
nos sostiene, despierta.
Y al ver de cerca su cara de sátiro griego
gimen los árboles en silencio.

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